|
Según
los datos del Gobierno, entre enero y junio los productos brasileños que
salieron del país con destino a África sumaron 5.532 millones de dólares, cifra
superior a la que, por ejemplo, totalizaron las exportaciones a Alemania y
Francia conjuntamente.
Los
principales productos exportados son el azúcar, óleo de soja, carne procesada,
pollos y pollos procesados, vehículos, tractores, minerales de hierro y óleo
combustible.
La
estabilidad política y la exploración de minerales y petróleo elevaron la renta
del continente negro, que despunta a día de hoy como uno de los mayores
potenciales compradores de productos brasileños, especialmente bienes
industriales, de un mayor valor agregado.
Los
empresarios, comerciantes y el propio Gobierno brasileño trabajan para seguir
aumentando el intercambio con los africanos, que según los especialistas, puede
llegar a doblar su importancia en apenas una década y pasar a ser el destino
del 10 por ciento de las exportaciones brasileñas.
Los
números oficiales demuestran el potencial que tiene ahora África para los
comerciantes brasileños. El valor de las exportaciones al continente africano
en 2001 era de 1.347 millones de dólares, que suponían el 2,44 por ciento del
total exportado por Brasil.
En
2012, el mismo importe debe corresponder apenas a las exportaciones realizadas
por Egipto, el principal socio brasileño en África, que en los primeros seis
meses del año, ya importó 999,9 millones de dólares en mercancías brasileñas.
Los
especialistas opinan que el mayor potencial del continente se encuentra entre
las excolonias portuguesas y en Sudáfrica, uno de los tres países del grupo que
forman el Ibas (India, Brasil y Sudáfrica), iniciativa que pretende desarrollar
la cooperación entre el sur y el sur.
"Tenemos
ventajas competitivas importantes, principalmente en los países de habla
portuguesa. El Gobierno viene aproximándose al continente, creando acuerdos y
con nuevos socios. El clima y la tierra brasileña son muy parecidos, o sea,
nuestros productos ya son tropicalizados, lo que resulta ideal para los
africanos", explicó el director de Operaciones de la Confederación
Nacional de la Industria (CNI), Carlos Abijaodi.
Abijaodi
afirmó que la región despunta como una de las pocas en el mundo con un gran
potencial de crecimiento. Hay varios proyectos de ingeniería, minería y
petróleo, algunos de ellos a manos de grandes empresas brasileñas como Vale o
Odebrecht, lo que abre las puertas para que otras empresas y productos
brasileños atierren en África.
El
propio director de Operaciones de la CNI consideró que la aproximación política
de Brasil con África empieza a dar resultados. "Los africanos siempre
compraron mucho de sus excolonias europeas, por tradición y por las facilidades
que tenían, mediante acuerdos. Pero esto empieza a cambiar. Está claro que no
es un mercado fácil, se necesita conquistar, ir allá, establecer una
aproximación y crear lazos. Necesitamos saber que, a pesar de lo que se ha
ganado con la estabilidad que África viene conquistando, todavía es un mercado
considerado más arriesgado, ideal para las empresas más grandes", destacó
el representante de los industriales brasileños.
Por
su parte, el presidente de la Asociación Brasileña de Comercio Exterior (AEB),
José Augusto de Castro, opinó que el proceso de estabilización y el aumento de
renta en África debe ser destacado, y Brasil, uno de los países que más
incentivó acuerdos con las naciones en desarrollo o relaciones Sur-Sur, puede
conquistar este mercado.
Auguró
que la importancia del continente para los productos brasileños puede doblarse
en diez años, pasando de los actuales 4,72 por ciento de las exportaciones
nacionales para casi el 10 por ciento de las ventas brasileñas en el exterior.
"Si
miramos los números, vemos que es un crecimiento muy grande en los últimos años,
hasta porque la base era muy pequeña. África tiene mucho por hacer, mucho por
crecer, y Brasil puede ser un buen socio. Europa ahora vive una crisis, con una
economía más enfocada en los servicios. Nuestra competencia es China, que ha
invertido mucho en África", destacó.
Castro
consideró que durante la próxima década, África vivirá su mayor transformación,
con grandes obras de infraestructura, inversiones y una mejoría de la calidad
de vida en la región, gracias en parte, por la búsqueda de los países asiáticos
de materias primas en el continente.
|